No puede ser que escuche una canción y me siga haciendo acordar a vos, se me llenen los ojos de lágrimas, a pesar de que me gustaste toda mi infancia, me siguen pasando cosas con vos. Atino a mandarte un mensaje contándote la anécdota de hoy y a la noche me hablás. Poca coincidencia, ¿no? Me molesta saber que yo le hablo a mis amigas de vos, como si hubiera pasado algo interesante, de meses de relación y vos estás con otra hace como dos años. Pero hoy en día, como somos todos cornudos, me decís de vernos, dormir juntos, me invitás a tu casa, y yo no voy. Te extraño, te extraño y una vez que "me olvido" de vos, me hablás. Cada parte de la letra, me identifica tanto. Te comparás con tu hermano y me molesta, me gustó en su momento y vos crees que quiero estar con vos porque tienen un parentesco. Era tan hermoso encontrarte cada vez que salía de Mar del Plata, sea donde sea, sea la fecha que sea. Siempre. ¿Cómo se explica eso? ¿El destino? No creo. Pensar que podríamos haber sido como hermanos, me acuerdo patente ese día que nuestros viejos hablaron e iban a salir. Fue una sola vez la que te vi con tu novia, y no me dolió tanto por suerte, lo tenía re asumido. Pero, ¿sabés qué fue lo que me dolió? Estar toda la noche al lado tuyo, que me hayas saludado, me hayas mirado y sonreído toda la noche, pateando, y no haya pasado nada por el simple hecho de que estaba ella. Y qué distinto hubiera sido que tú me hubieras querido como yo te quiero, amor. Si me hubieras dado un beso, en vez de un engaño. Yo tengo Fe y sé que algún día vamos a estar juntos, pero, si me hubieras amado, corazón, no estaría lloranodo.
"Chau amor, espera otro tren, porque el mío no tiene cupo ya".