Es tan difícil pensar en un futuro para nosotros dos, juntos, felices, siéndonos fieles; sabiendo que hoy en día, estamos juntos y nos vemos por medio de la clandestinidad, de saber que vos tenés otra y yo tengo al mío, que nos tenemos que ver a escondidas, que no podemos caminar juntos de la mano como antes por miedo de fallar a los otros.
Saber que la "clandestinidad" que yo creí única, es compartida me duele más que la infidelidad. Que los mismos planes que formábamos juntos, los ideales para vernos a escondidas, esas charlas exitantes las hacés con otra que ni siquiera es tu novia y la hacés con otra chica parte de tu infidelidad.
Que esté todo bien, me hables después de haberme mandado un sms para confirmar el encuentro secreto de hoy, enterarme de lo mencionado antes, haciéndome la enojada, hablándote cortante y que me contestes como si supieras de lo que me enteré.
Decirte lo mucho que te quiero y que "no sepas qué decirme" como siempre. Me siento patética, por haber tenido que eliminarte de todos lados para no sentir que me hacen falta tus consejos que nadie más me daba, por pensar que ibas a cambiar por mí, por creerte y por mirarme en el espejo y ver esas lágrimas negras caer sobre mis mejillas con la velocidad de un asesino con cuchillo en mano.
Que te vaya bien, con la legal y las otras veinte clandestinas más.
Hoy, somos dos menos.