
Sé que prometí una y mil veces que sería fuerte. Repetí hasta el cansancio que iba a olvidate. Te lloré hasta quedarme sin lágrimas. Pero no logré sacarte ni un segundo de mi mente. Voy a mentir cuando les diga que ya superé; que nunca hubo dolor en mi piel. No voy a negar que todavía te espero, te pienso. Sé que pasó mucho tiempo y hay cosas que nunca van a volver a ser lo que eran antes. Pero mi corazón no se acostumbra a estar lejos del tuyo y pide a gritos que vuelvas.