Vos sos mi hermano del alma, realmente el amigo que en todo camino y por nada, está siempre conmigo. Aunque sos un hombre, aun tenés el alma de un niño. Aquel que me da su amistad, su respeto y cariño. Recuerdo que juntos pasamos momentos muy duros y vos no cambiaste. Por fuertes que fueran los vientos; tu corazón, es una casa de puertas abiertas. Vos sos, realmente el más cierto en horas inciertas. En ciertos momentos, difíciles que hay en la vida, buscamos a quien nos ayude a encontrar la salida. Y aquella palabra de fuerza y de fe que me diste, me da la certeza de que siempre estuviste a mi lado.
Vos sos mi amigo del alma. En toda jornada me das esas sonrisas y abrazos festivos en cada llegada. Me dices verdades tan grandes con frases abiertas.
Muchas veces me pregunto: qué estamos haciendo aca. Dejo de pensar y veo que al final: siempre estaras en mí.


Te amo con la vida Santiago, te conozco desde que nací y sé que nunca pero nunca me vas a faltar, porque hoy, después de quince años, seguís estando al igual que lo estuviste siempre que te necesité. No sé qué haría sin vos. Gracias por tus consejos y tus abrazos. Me muero si me faltás, imaginate si me hacés tanta falta cuando no te veo por una semana cómo sería si te perdiera.. no lo quiero ni pensar. Sos de lo mejor que tengo y espero que eso no cambie nunca. Te amo, hoy y siempre.
Hasta el fin del mundo, siempre con vos.