Lo siento si desconfío, no quiero que tus labios besen otros que no sean los mios. Es que la impotencia de no tenerte, hace que pase los dias llorando, pensando en cuándo volveré a verte. Mi corazón estaba cerrado y tú lo abriste, juré no creer en el amor para no sufrir más de lo que sufrí. Tú hiciste que creyera en todo en lo que jamás creí, son sensaciones que nunca había sentido y no quiero perderlas. Quiero mirar el cielo contigo, y contar juntos las estrellas; créeme, si pienso que te pierdo, todo se derrumba.
¡MI FELICIDAD ESTÁ EN LA PALMA DE TU MANO!