Entraste a mi vida y no me di ni cuenta cuándo, y sin darme cuenta hoy en ti estoy pensando. Me acostumbraste a acostumbrarme a tu forma de ser, me acostumbré a necesitar de tus besos, porque me hacen bien.
La distancia no es una razón para olvidar y dejar de amar. Al contrario, es la que nos demuestra cuánto se puede querer a esa persona y necesitarla a tu lado.